Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso

Prima,

estoy tan encabronado que ni los lonches ni los burritos de yelera ni los tortillones que me comí en serie me quitan el coraje. O sea, en serio, no se vale. ¿Viste que conté en mi magistral crónica del concierto de Wilco (sí, la misma que aparece en este número de esta pinche revista de mierda en la cual soy de lejos, junto contigo, la mejor pluma) que antes del concierto me encontré a Pat Sansone, su guitarrista, deambulando por El Paso? ¿Y que le enseñé mi tatuaje y le regalé mi libro, y que hasta el muy hijo de la chingada me pidió que se lo autografiara? Bueno, pues mi amigo el Catedrático fue a dar una conferencia a El Paso, y me dijo que se encontró en una librería de viejo el ejemplar que le regalé a Sansone, pues el muy pendejo ni siquiera se tomó la molestia de regalarlo en alguna otra ciudad. Prima, ¿crees que debo quitarme con un rallador de queso, como lo hacemos los torreonitas, el tatuaje de Wilco que tengo en el brazo?

Atentamente,
Carlos Velázquez

Ay Carlitos, ya no sé cuál de todos los Carlos es peor, si tú, el Salinas de Gortari, el Espejel o el Slim. De verdad que no tienes remedio. Ya sabes que yo te quiero bien, y pocos hombres logran estremecerme como tú, pero la verdad es que te pasas de tarugo. A ver, dime una cosa: ¿tú crees que Mijares, Emmanuel, Ricky Martin, César Costa, Johnny Laboriel o Enrique Guzmán te hubieran hecho algo así? Pues la respuesta es muy obvia, bebé, ¡¡¡¡ooooobvio que no!!!! Por eso cuando vienes a la casa siempre te pongo pura música de esos papuchos, que son machos de los buenos y jamás te harían una majadería de ese tamaño, pero pues tú insistes en seguir oyendo tus porquerías malinchistas de los afeminados esos que luego se maquillan, o como el video que me enseñaste del que le mordió la cabeza a una pobre palomita. Nooo Carlitos, ahora sí, con la honestidad que me caracteriza, me veo obligada a decirte que recapacites, que tires a la basura todos los discos que tengas de esos pelafustanes y borres sus canciones de tu computadora, y que te abroches el cinturón y dejes que la prima Ignacia te dé un poco de cariño y educación musical. Si quieres, también les podemos hacer una campaña de odio en las redes sociales con el jashtag #deunpapuchobarrigoncomocarlitosnoseburlanadie, para que vean lo que es bueno, y por lo menos mucha gente de aquí de México se ofenda y los insulte, a ver si con eso no escarmientan. Y respecto a tu tatuaje, acuérdate que te ofrecí que donde me hago la depilación láser podemos conseguir un paquete 2 x 1, para ver si ya te quitas todas esas porquerías de tu bello puerco (ay, perdón, fue un lapsus, pero admite que quedó que ni mandado a hacer el chiste, y además ya sabes que me gustas tal como eres), para que no andes pareciendo de esos de la mara-no-sé-qué, y empieces a vestirte y presentarte con la alcurnia que un hombre como tú se merece.

Post Tags
Written by
No comments

LEAVE A COMMENT

*