Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso

Estimada prima Ignacia,

Como recordarás, el número pasado te escribieron mis ahora ex colegas El Señor Cerdo y Johnny Raudo, para quejarse de su intempestivo despido por parte de esta lamentable publicación. Apegándote como siempre a tus principios y a tus convicciones, te pusiste de su lado para denunciar el atropello del que habían sido objeto. Pues bien, ahora yo te escribo para quejarme igualmente, pues he también sido dejado de lado sin mayor explicación, sólo que a mí la puñalada me la dio el barbaján que se hace llamar donDani, encargado tanto del cartón como del diseño de la publicación. Hasta hace poco, recordarás, habíamos hecho una mancuerna formidable, y firmábamos nuestros cartones como dD&Ed. Bueno, pues cuál fue mi sorpresa al darme cuenta de que de un par de números hacia acá, sin previo aviso, el tal donDani me había sacado de la jugada, y comenzó a prescindir de mis servicios, insisto, sin notificación alguna de por medio. Te pido, oh prima, que alces una vez más la voz en favor de los desposeídos, y me ayudes a denunciar el atropello del que he sido objeto.

Atentamente,
Ed

Mira, Ed, si es que en verdad ese es tu nombre. Lo primero que me gustaría decirte es que: ¡Quiere llorar! ¡Quiere llorar! ¡Quiere llorar! ¿O sea? ¿Por quién me tomas? ¿Crees que soy tan taruga como para dejarme manipular así como así? Me podrán decir lagartona. Me podrán decir quedada. Me podrán decir arpía venenosa, y muchos insultos más que he tenido que soportar a lo largo de mi vida, pero si algo no podrán decir de Ignacia es que sus ideas no son suyas, así que por favor, que sea la última vez que me pretendes decir lo que tengo que decir o que pensar. Are we clear?

Segundo. No todos los ajolotes son iguales. Una cosa es la gente bien, decente, talentosa, como el Señor Cerdo y Johnny Raudo, y otra cosa eres tú, Ed, y tu ínfima aportación a los cartones de don- Dani. Es más, date de santos que te dio chance todo este tiempo de compartir créditos con él. Yo conozco íntimamente a donDani (if you know what I mean), y sé perfectamente que él hacía y hace prácticamente todo, y que tu aportación era, en el mejor de los casos, la de traerle su refresco o su café cuando estuviera ya cansado. Y te aclaro que estoy siendo 100% objetiva, y que nada de esto tiene que ver con los arrimones que acostumbra propinarme cuando bailamos salsa, porque yo soy muy profesional y jamás dejaría que algo así obnubilara mi juicio. Pero seamos objetivos, Ed, y reconozcamos que desde que donDani hizo lo que mucha gente llevábamos pidiéndole mucho tiempo que hiciera, los cartones han mejorado sustancialmente. Así que te recomiendo que dejes de chillar, y más bien pídeles a los truhanes que dirigen la publicación que te manden un tambache con los ejemplares anteriores, para que puedas recortar los cartones donde injustamente aparece tu nombre y puedas decorar tu cuarto con ellos, para que tengas un recuerdo del mayor honor al que seguramente podrás aspirar en tu triste vida. Ok, honey?

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