Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso

Buenas tardes doña señora Ignacia,

Fíjese que soy un hombre cuarentón, pero todavía ejerzo la democracia, y pues la verdad es que la quincena que cobro como burócrata

no me alcanza para desfogarme como quisiera. Entonces, desde hace un rato me compré a escondidas una muñeca inflable, y pues le puse sus chinos güeros, bien largos, y la maquillé para que se pareciera a la Andrea Legarreta, con esos labios bien carnosos, y entonces sí que le doy vuelo a mis fantasías cuando no hay nadie en la casa.

Pero pus el otro día vi en el internet que se estaban burlando bien gacho de ella, y que me meto al YouTube a ver de qué se trataba. Y mire, no le voy a mentir, no le entendí bien, pero algo dijo de que

el dólar estaba bien carísimo, pero que la culpa no era de nuestro gobierno sino de los chinos que nos hacen no sé qué a nuestra economía. Y fui corriendo a ver a mi muñeca y mis miedos se me cumplieron: tenía la etiqueta de «Made in China». Entonces me encuentro dividido entre mi amor por mi muñeca inflable de la Legarreta y no ser un vende patrias, así que dígame por favor, ¿qué me recomienda hacer?

Anónimo

 

Señor don Anónimo:

Mire, tampoco le vamos a pedir a usted que haga maravillas, por- que pues ooooobvio que llegó medio tarde a la repartición de cerebros. Así que no me voy a poner aquí a explicarle las cosas de

la economía y todo eso porque ni al caso. Lo que sí no le voy a permitir es que ande difamando a una mujer triunfadora, profesional y valiente como Andrea Legarreta. Y ya que trabaja en el gobierno federal, pues más bien reclámele a sus jefes: o sea, ¿qué cuando le pagaron a Televisa para que les hiciera ese anunciote dizque disfrazado de opinión, no se les ocurrió que mejor fuera el Raúl Araiza el que diera la explicación tan complicadota? A mi pobre Andreita no me la hagan repetir esas cosas, que ya bastante tiene con darnos consejos de belleza y sobre cómo ser mejores amas de casa. O sea, ¿qué no vieron películas como Tango y Cash o todas esas donde viene la vieja rutina del good cop-bad cop? Si hasta para dar chayote hay que echarle un poco de cabeza: hubieran quemado al Raúl Araiza explicando esas cosas de la economía, y ya cuando todos

los televidentes odiaran a los chinitos porque nos están haciendo que los iPods y todo lo que viene del gabacho vayan a estar más caros, entonces entraba a cuadro Andreita, bien reluciente y mona como siempre, y hacía que se nos olvidaran todos los males de la economía con algún refrán de autoayuda o algo así. O ya de perdis hubieran puesto a explicarlo al Esteban Arce, y con tantita suerte le entraba una de sus furias contra los mariconcitos o los mariguanos y, lo mismo, desviaba la atención pero se nos quedaba grabado el mensaje subliminal. Lo que no se vale es exponer a la Andreita al ridículo social, que seguro la tiene súper depre.

Así que mejor cámbiele el disfraz a su muñeca y hágala que se parezca a uno de los altos funcionarios que pensaron en esa estrategia, y pues ora sí que a ver a dónde lo llevan sus instintos. Quién quita y le pasa como al señor ese de El callejón de los milagros y descubre ya más grande que su verdadera vocación estaba por otro lado. ¡Allá usted y sus perversioneeeeees!

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