Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso
Carlos Velazquez posa para una foto  en la 28 Feria Internacional del Libro Guadalajara, Guadalajara, Mexico, Viernes 5 de Diciembre , 2014. ( © FIL/Bernardo De Niz)

Psycho Killer

El día que vi llorar a Lars Ulrich en el documental Some Kind of Monster murió una parte de mí. No era necesario. Maldito ocaso de los ídolos. Charly García golpea periodistas, se tira de un noveno piso hacia una piscina, entra y sale del psiquiátrico, y Metallica protagoniza una telenovela sobre lo duro que es administrar su inmensa fortuna y la marca registrada que es su nombre. Pinches rockstars,

A la cocaína le decíamos la «soda». Y a Horacles: «don Sodo» o «Sodasio». Lo conocí en el 95. Mis putos golden years. Que de dorado no poseían nada. Hacia el último semestre de prepa decidí que no ingresaría en la universidad. Lo único que me interesaba en aquella época era la inminente salida del Mellon Collie and The Infinite Sadness de los Smashing Pumpkins. Aunque el compacto ya había

Nuestra generación no aprendió nada de Mi pobre angelito 2. Viajar en diciembre es una calamidad. Pero quién puede quedarse a cantar el jingle bells, jingle bells rock, cargar los peregrinos o inyectarle metadona a un pavo, si Joe Bonamassa se presenta en el Dolby Theatre. Ni el pinche Kevin McCallister. Todo comenzó con una llamada de don Cheto, mi díler de boletos. I got tickets for the secon night. In

LOVERS, NELS CLINE Desde que Nels Cline ingresó a Wilco en el álbum A Ghost is Born expandió el sonido de la banda hasta situarlos niveles más allá de la ya manida categoría alt country. Su fama como músico avant-garde lo precedía. Y aunque en su carrera como solista abunda el material experimental, con Lovers encendió de nuevo una flama que parecía se había agotado en la música contemporánea: el jazz

Soy fan de Sonic Youth. Pero Wenceslao Bruciaga me supera. No existe mayor muestra de admiración e incondicionalidad que tatuarte el nombre del objeto de tu adoración. Se necesita mucha convicción para rayarte el nombre de una banda. Ocurre que un día te gusta un grupo y al día siguiente no. O no con la misma intensidad. Es un compromiso inextricable. Más extremo que el matrimonio. Porque del cónyuge te

Tú en tu casa, nosotros en la hoguera. EXTREMODURO Si hay algo que me caga, me caga, me caga, es que se termine el chupe, declaró Nacho Perales, vocalista de la banda Pellejos, mientras encendía un cigarro. Pues ya nos lo chingamos todo, respondí. Pero ya traje una tella, me sonrío. Achinga, a qué horas, le contesté. Pellejos grababa Soy Cavernas, su segundo disco. Era el día de mi cumpleaños. Que me

La vida del acreditado es dura. Me fui a la cama a las 10:30 de la mañana. Lo sé, es un crimen. Y el crimen sí paga. Abrí los ojos a las 12:45. Como un coche en autolavado crucé por la regadera y me rasuré. A la 1:30 ya estaba en la Condesa. Trepado en el camioncito que nos conduciría al Foro Sol. Cuando levanté un poco la nalga para

Existe adrenalina imposible de manejar. Como la que te atañe antes de asistir a un concierto de The Who. No existe manual para sobrellevar tanta excitación. Mientras el avión descendía sobre el aeropuerto Benito Juárez tomé una firme decisión. No bebería ni me drogaría. Me fletaría el concierto sobrio. La ocasión lo ameritaba. Pero camino al concierto, mientras le daba un trago a una botella de Jack Daniel’s en el