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Ficción

SEXTO PISO TIMES Noticias que de tan falsas… podrían ser verdaderas Ahora que se ha consumado una nueva y estrepitosa derrota electoral para Josefina Vázquez Mota, diversos analistas se han preguntado sobre su futuro, y muy en particular, sobre cómo piensa en esta ocasión rentabilizar su derrota, como hizo con la fundación Juntos Podemos, que como todo el mundo sabe recibió más

SEXTO PISO TIMES Noticias que de tan falsas

Cuando yo era niño mi madre tenía un sólo temor: que de grande yo fuera alguien ordinario. Nuestra familia, como todo el mundo sabe, ha sido ordinaria generación tras generación. Buena familia, pero normal hasta el cansancio. Así que mi madre no iba a dejar que yo terminara del mismo modo. Es por eso que, desde el día en que nací, ella y

Lo que se ve en la pantalla está muerto, es una representación. No creo tener autoridad ni injerencia sobre esas palabras dichas, ignoro incluso por quién. Es más, tú lo dices y yo debo creerlo porque no tengo registrado haber expresado algo así. Pero si me preguntas ahora, a la persona que supongo soy yo, te informo que efectivamente nadie

Se cuentan de todos los colores sobre el fuego del número 14. Pero la verdad es que ni siquiera Su Excelencia Filippo Tommaso Marinetti habría podido simultanear lo que ocurrió, en tres minutos, dentro de la ululante pocilga, como de inmediato consiguió hacer, en cambio, el fuego, que excarceló de repente a todas las mujeres que vivían allí semidesnudas a

1 Clitemnestra, tras haber asesinado a su esposo, le corta las manos. Se pone debajo de los brazos las manos cortadas. Después se ocupa de los pies. Se cuelga en el cuello con una cuerda los pies que acaba de cortar. De esa manera el rey muerto no podrá volver a este mundo. (Agamenón dejará de agarrar cosas. Agamenón ya no

I Volví a encontrarlo esta mañana, donde el mezquite, dice Marcos al escuchar que Paola, recién salida de la cama, entra en la cocina. Está colando el café. La salsa hierve en la olla y los huevos se enfrían sobre la mesa: estoy seguro que era él, nadie más usa esos sombreros. Lo saludé desde las piedras. Pero volvió a darse la