Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso

Poesía

¡Salve! «Si las cosas te van bien, despierta del sueño». En la fachada del Palazzo Bocchi, entre versos de Horacio en latín y citas de la Biblia en hebreo grabadas en la piedra, veo pintado este aviso. ¿Estoy despierto? ¡Sí! Y ya fuera del Hotel Bologna de la Gare. Solamente son verdaderos los pensamientos que no se comprenden a sí mismos. ¡Salve! Sólo amar a las desconocidas. Aquí caminan bajo los

Escribir, Me exististe no debería ser una traducción a tientas. Porque no hay secuela para el pasaje cuando veo —como tú no podrías nunca más ser revelada— me ves como yo no podría nunca más ser revelado. Donde ahora estoy ante los tronos de la gloria, la escritura debe permanecer oculta. ¿Dónde, sino en la enunciación misma? El sueño bastó, asumiste el riesgo, a pesar de que no hallaste un diseño resistente. La casi subsistencia de lo posible: ¿quién vivió alguna vez de

La madre es la gran noche Aquí el tiempo está atado con camisa de fuerza: es viento sometido que escribe el mismo nombre con tiza sobre un muro. Todo es adentro aquí, en este gran vientre lleno de hombres sin madre. La madre es la gran noche. La madre es nuestro grito. La madre es cada dosis de trifluoperazina que llena de saliva nuestros labios. Cuando acerco mi oído

Sé una cazadora de luz. Siente tu canción hasta el fondo de tu vientre…, me decía. También conquisto cada hora y cosecho mis campos: tu rostro variable, uno tras otro — acompaño la tierra y su lección de penumbra. * * * El mar abierto está aquí, en el horizonte de un día ardiente: camino por las pendientes doradas de las seis de la tarde, envuelvo mis frases en tu calor, cada

I. el baile de los espíritus, el movimiento de los simulacros, una ola aérea, la aparición del perro, es la tramposa mecánica tras la escena o bajo la escalera la que actúa en sordina, o bien el ojo de aquel que se desplaza para ver lo que nunca está en su lugar, entre dos aguas o dos baldosas, ese animal quieto

Delfín Los griegos pensaban que los delfines habían sido hombres una vez. El delfín chino de río era una diosa. Los científicos nos dicen que si reordenamos algunos de nuestros genes nos convertiríamos en delfines. ¡Eso sí que sería progresar! Kelp Qué fácil es perderse en un bosque de kelp. Entre las grandes láminas frondosas, la luz del sol traspasa la superficie del agua; los nutrientes llevan la vida allí donde solo habría un

(Oda) Hay lenguas más allá de las palabras: Cada toque es el habla de la piel. Cada paso redacta su vestigio. Sabe el ojo el dialecto de la flor. Cada cual lee el mensaje de los sueños, que el día en la vigilia no comprende. Innúmeros los signos de animales: ave y reptil, león y perro y pez

I Ruinas, acuérdate, tierras abandonadas, polvo, refugio de los errantes, la voz se confunde con el eco, mira al hombre en la cueva, la roca es un espejo, todo está desierto, estoy esperando que las nubes viertan sus llantos, estoy esperando que las flores hablen, llamo, nadie responde, la piedra escucha mis fiebres, cuántas lunas lanzadas a los pozos, cuántos soles