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El buzón de la prima Ignacia

Querida Prima: Creo que sólo alguien como tú sabrá comprenderme. Soy una mexicana muy comprometida con su entorno y con su espiritualidad, que ha trabajado muuuuucho en su almita estos últimos años, tomando todo tipo de cursos de coaching y poder del pensamiento positivo, y hasta unas amigas y yo rentamos a un gurú que se vino toda una semana con nosotras a un depa irreal en Aca, donde nos compartió sus enseñanzas durante toda la vacación. Prima, en este tiempo

Estimada Prima Ignacia: Soy un editor mexicano de viaje de trabajo por Ámsterdam. Imbuido como estoy por el espíritu progresista de los tiempos, renté una bicicleta para mi estancia de unos cuantos días en esta ciudad y también, ni tardo ni perezoso, me metí al primer coffee shop a comprar un toque que más bien parecía una antorcha, pues, como bien sabes, en esta ciudad es absolutamente legal. Entre tanta emoción del viaje y toda la cosa, se me pasó la

Estimada prima Ignacia, Perdóname que te escriba nuevamente, pero las veces anteriores tus consejos realmente me han salvado la vida, así que recurro a ti nuevamente, desesperado, en busca de ayuda. Fíjate que como te he comentado anteriormente, vivo en Londres, y la verdad me ha costado mucho trabajo adaptarme y que me acepten en este país, pero ahora he logrado realizar mis objetivos y me siento como una persona plena. Y, claro, como a todo el mundo, me gusta

Prima, estoy tan encabronado que ni los lonches ni los burritos de yelera ni los tortillones que me comí en serie me quitan el coraje. O sea, en serio, no se vale. ¿Viste que conté en mi magistral crónica del concierto de Wilco (sí, la misma que aparece en este número de esta pinche revista de mierda en la cual soy de lejos, junto contigo, la mejor pluma) que antes del concierto me encontré a Pat Sansone, su guitarrista, deambulando por

Prima: Voy a ir al grano: soy una exitosa conductora de radio y televisión, a la que en mala hora se le ocurrió invitar a tener una sección en uno de mis programas a un joven talentoso, simpático, guapo, inteligente y demás, que oooooooobviamente, me opacó desde el día en que puso un mugre pie en mi cabina de transmisión. Y lo peor es que me levantó el rating de mi programa y ahora los dueños del grupo multimedios para

Querida prima Ignacia: No sé ni cómo logro escribirte esta carta, pues llevo días bañada en lágrimas, con la respiración entrecortada y el alma hecha un nudo, tras ver el conmovedor video donde Laurita Flores nos comparte la gran pérdida, la irreparable pérdida, que le supuso que su hija se fuera a estudiar la universidad a Austin, Texas. Ay, Laurita, ¡qué daría yo porque me trasplantaran tu dolor al centro de mi corazón, y no tuvieras que ser tú quien vive

Querida prima, Soy una actriz y modelo mexicana que se vino a probar suerte a Hollywood. Aunque mi representante dice que es cuestión de tiempo para que me consiga la oportunidad que me abra las puertas del estrellato, la verdad es que hasta ahorita me he mantenido trabajando como mesera y niñera y lo que se pueda. Y pues lo que te quería contar es que compré unos productos holísticos en Goop, la página de wellness de Gwyneth Paltrow, y uno