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El buzón de la prima Ignacia

Querida prima, Soy una actriz y modelo mexicana que se vino a probar suerte a Hollywood. Aunque mi representante dice que es cuestión de tiempo para que me consiga la oportunidad que me abra las puertas del estrellato, la verdad es que hasta ahorita me he mantenido trabajando como mesera y niñera y lo que se pueda. Y pues lo que te quería contar es que compré unos productos holísticos en Goop, la página de wellness de Gwyneth Paltrow, y uno

Estimada prima Ignacia, Soy un empresario de mediana edad y gustos diversos, que para nada es cuadrado, sino que me gusta abrirme a todo tipo de experiencias, culturas y formas de pensar. Sin embargo, llega un punto en la vida de todo hombre que se respete en el que debe decir enough is enough, y por eso acudo a ti en busca de consejo. A pesar de que ya estás entrada en años, una niña bien se convierte en una esposa

Apreciada señora Ignacia, Soy un editor de origen colombiano, que reservará su identidad por motivos profesionales, pero aún así quisiera exponerle mi dilema. Fíjese que acudí hace poco con un amigo a un festival de música en un pequeño pueblo de Holanda, ubicado en un bosque idílico, con un lago a un costado de los escenarios. El caso es que la primera noche ingerimos MDMA, y a causa de mi naturaleza indomable, me negué a escuchar las advertencias del dealer, quien

Estimada prima Ignacia, Como recordarás, el número pasado te escribieron mis ahora ex colegas El Señor Cerdo y Johnny Raudo, para quejarse de su intempestivo despido por parte de esta lamentable publicación. Apegándote como siempre a tus principios y a tus convicciones, te pusiste de su lado para denunciar el atropello del que habían sido objeto. Pues bien, ahora yo te escribo para quejarme igualmente, pues he también sido dejado de lado sin mayor explicación, sólo que a mí la puñalada

Estimada señora Ignacia, Seré breve. Soy una mujer de edad mediana que desde muy joven desarrolló una pasión por el aguacate, en todos los sentidos, así que he consagrado mi vida a esta fruta tan deliciosa como enigmática, y todo mi departamento está decorado en torno al aguacate, me visto a diario de su melancólico color, y no he pasado un solo día de mi vida adulta sin entregarme al menos una vez al día a su incomparable placer. Sin embargo,

Estimada señora Ignacia, Como probablemente ya es de su conocimiento, los abajo firmantes hemos realizado en este número nuestra última entrega para Reporte Sexto Piso. Si bien por razones del leonino contrato que nos hacen firmar a los colaboradores, que como bien sabe contiene una estricta cláusula de confidencialidad, no podemos comentar las situaciones que condujeron a nuestra partida, no hay nada que nos impida manifestar nuestras opiniones hacia el porvenir, toda vez que hemos quedado ya desvinculados de todo nexo

Estimada señora Ignacia, Estoy que no puedo más del dolor. Desde su nacimiento, mi marido y yo nos hemos consagrado a darle lo mejor de lo mejor a nuestro hijo Rufino, con la esperanza de que algún día fuera un gran médico, o ingeniero, o ya de perdis un gran publicista. Pero, nooooooo, resulta que la vida nos tenía preparada una jugada muy pero muy chueca. A sus tiernos 18 años, el otro día lo mandamos a comprar unas tortas, y

Estimada señora Ignacia, Fíjese que el otro día me mandaron por whatsapp uno de esos mensajes de voz para morirse de la risa, y desde entonces mi vida se derrumbó. Resulta que era una señora que hablaba para quejarse de que desde le hicieron un exorcismo Satanás había salido de su cuerpo y de su alma, y se sentía profundamente triste y todas las noches intentaba realizar algún conjuro para volver a recibir al maligno en su ser. Pero eso no es