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Entrevista con Patti Smith | Rulo y Diego Rabasa

Hay una anécdota que viene incluida en Just Kids en la que relatas la primera vez que viste un cisne en tu vida y cómo, después de conocer que ése era el nombre al que respondía la criatura, sentías impotencia porque aquella palabra no alcanzaba a describir todo el asombro que te causó ese primer encuentro. ¿Cuándo te diste cuenta de que a través del arte podrías cerrar la brecha entre lo que sentías y el mundo?

Es una pregunta muy bella. Realmente pienso que fue cuando comencé a leer. Aprendí desde muy temprano en la vida, era muy joven, y descubrí que la gente era capaz de escribir estos libros. Y yo pensaba que algún día podría escribir un libro y esto me liberó. Sentí que cuando yo evolucionara lo suficiente como para escribir un libro, podría decir todo lo que estaba en mi corazón o en mi mente. Podría encontrar las palabras correctas. Y después, cuando tenía doce años, fui a un museo por primera vez con mi padre. En donde yo vivía no había mucha oferta artística, era un sitio muy rural. Y me encontré con Picasso, vi a John Singer Sargent, a Whistler, a Dalí, y me percaté de que toda esta gente expresaba estas cosas sin palabras, lo hacían visualmente. Cuando todo esto cobró sentido dentro de mí, supe que lo que yo sentía era el arte, supe que quería ser artista. Así es como iba a expresar mis sentimientos. Porque además no era tan buena en la escuela, ni en las labores domésticas (ríe), ni siquiera era buena para las cosas técnicas más elementales. Mis padres entonces solían preocuparse y se preguntaban: «¿Qué será de ella?», pero yo sabía, y les decía: «No se preocupen, yo sé lo que voy a hacer. Voy a escribir, voy a pintar, y lo sobrellevaré».

Durante una presentación en vivo le dedicaste una canción a William Blake, y subrayaste cómo él no fue reconocido en su época, murió pobre y casi desconocido, y después se convirtió en esta figura tan importante más adelante. ¿Tú te sientes conectada con tu época?

Me siento muy afortunada, me siento más conectada con mi época que lo que se sintió William Blake. Él estaba realmente desconectado, porque la Revolución industrial desechó la idea, por un tiempo, de alguien que lo hiciera todo a mano: la gente estaba realmente fascinada con la Revolución industrial. Justo como en nuestra época: la gente está fascinada con la revolución tecnológica. Pero yo siento que, aunque no esté completamente al día como artista con los nuevos géneros —una gran parte del arte está orientado a videos o a la tecnología, o la música está orientada a la tecnología y yo sigo siendo chapada a la antigua— creo que tengo una reputación lo suficientemente establecida como para hacer mi trabajo felizmente y continuar haciendo el trabajo que quiero hacer y tenerlo como ejemplo de todo lo que he aprendido, todo lo que he aprendido de la historia, todo lo que he aprendido de sólo ser yo misma. Pienso que puedo dar eso, dejarle eso a la gente y que ellos lo pueden usar si lo desean. Para mí, sin embargo, no es tan importante estar conectada en términos del arte que hago, lo haré de cualquier forma.

Dos de tus libros que son más conocidos por la gente de habla hispana son The Coral Sea y Just Kids y los dos, de alguna forma, están dedicados a Robert Mapplethorpe. ¿Cuál fue la diferencia en el proceso creativo para ti entre ellos?

Bueno, el día antes de que Robert muriera, el 8 de marzo de 1989, hablé con él por última vez y le pregunté —porque Robert y yo colaboramos en tantas cosas, era lo que salvaba nuestra relación, era lo que nos mantuvo tan unidos toda la vida, era el amor en común por el trabajo que hacíamos juntos, el entender el trabajo de cada uno— «¿Qué puedo hacer —al ser la que sobreviviría y viviría— para maxi mizar tu trabajo? ¿Cómo puedo continuar el trabajo que hicimos juntos?». Y él me pidió que hiciera algunas cosas, como escribir una introducción de su libro Flores, y después dijo: «¿Escribirías nuestra historia?». Y yo estaba muy sorprendida, pensé —«¡Uy! Eso será una tarea difícil». Pero le dije: «¿Te gustaría?», y él me dijo que sí, así que le prometí que lo haría. Pero cuando Robert murió, yo estaba demasiado triste para hacerlo. No estaba lo suficientemente organizada como para sentarme y escribir un libro de no ficción sobre nuestra vida juntos. Así que escribí The Coral Sea, y la diferencia entre esos dos libros —además del hecho por supuesto de que The Coral Sea es una serie de poemas en prosa— es que éste en realidad es la destilación de mi pena, es lo que tenía que escribir para poder transformar mi dolor en algo positivo. Just Kids fue el libro que le prometí escribir, y eso requería un tipo distinto de habilidad, así que me tomó muchos años empezar y pensar acerca de eso y tuve muchas interrupciones: la muerte de mi pianista, mi esposo enfermó y murió, y un mes después mi hermano falleció. Era viuda con dos hijos y tenía que empezar mi vida de nuevo, así que tuve que posponer el libro otra vez. Fue sólo hasta más o menos el 2008 que fui capaz, mis hijos ya habían crecido, yo estaba estable en la cuestión financiera y ya lista mentalmente para abordarlo y terminé el libro. Y la diferencia es que al escribir The Coral Sea mi única responsabilidad era conmigo misma. Yo escribí estos poemas en prosa que expresan cómo me sentía. Pero en Just Kids tenía el compromiso, en primer lugar con Robert, y después con la ciudad de Nueva York, con toda la gente en el libro y hacia el legado de Robert, así que era una responsabilidad mucho más delicada. Tenía que contemplar que todo lo que había escrito fuera verdad, asegurarme de que hubiera sido investigado, cerciorarme de que había escrito de todos apropiadamente. Hice lo mejor que pude.

Leí en algún lado que estás planeando escribir la secuela de Just Kids, ¿es verdad?

Bueno, estoy trabajando en ello, y no es tanto como secuela, sino como un libro «compañero». Si tú lees Just Kids puedes integrar el siguiente libro que será más autobiográfico y no se centrará en Robert, estará más enfocado en mi mundo en general. Me gustaría que la gente supiera más acerca de mi banda, de qué es lo que inspira las letras de mis canciones y también para que conozcan a mi esposo, para contarle a la gente sobre Fred y cómo nos conocimos y las canciones que fueron inspiradas por él. Porque «Because the Night», «Frederick» y «Dancing Barefoot», tres de nuestras canciones más populares, fueron escritas para Fred y después otra canción popular, «People Have the Power», que escribimos Fred y yo. Así que, realmente, las cuatro canciones más populares en nuestro canon tienen que ver con Fred y me gustaría que la gente conociera más de él.

Tenemos una última pregunta, la voy a hacer muy rápido al estilo trivia. ¿Qué es lo que estás leyendo, Patti? Justo ahora.

¿Qué es lo que estoy leyendo? Bueno, estoy leyendo mucho de escritores japoneses. Realmente amo a Haruki Murakami, pasé casi un año leyendo nada más que Bolaño… así que este año he leído mucho de Murakami. También leo historias de detectives. Todo el tiempo estoy leyendo algo; siempre hay tres o cuatro libros en mi mesa. Pero también escribo mucho y a veces cuando escribo no leo tanto. Pero amo leer, a veces sólo vuelvo a leer Pinocho o Moby Dick y a veces encuentro algo nuevo. Pero leo todos los días.

Entrevista publicada originalmente en La ciudad de Frente en mayo de 2013

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