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Los mejores discos del 2017

1. CONCRETE AND GOLD – FOO FIGHTERSportada foo fighters

Este es el disco más Beatles de los Foo. Incluso Paul McCartney toca la batería como invitado en un track. El romance entre Dave Grohl y Macca se remonta a la formación apócrifa de Nirvana en 2013 con el ex beatle sustituyendo a Kurt Cobain. Wasting Light (2011) había marcado el punto más alto en la vida de la banda. Tras la lucha de Dave por sacudirse el fantasma de Nirvana, y después de que estuvieran a punto de disolverse en varias ocasiones, con deserciones y regresos de distintos miembros, Foo daba a luz el mejor disco de su carrera. Pero después vino el descalabro. Sonic Highways (2014) no representaba un paso atrás, era el peor disco en toda la carrera del grupo. Dave se embarcó en un proyecto ridículo. La creación de una serie sobre la grabación del álbum. Como Pacquiao cuando se puso a entrenar y como boxeador bajó su rendimiento, Sonic Highways fue un descalabro monumental. De los que pocos se recuperan. Entonces Dave hizo lo mejor que podía hacer, volver a las raíces. Al Big Ben de la música pop: The Beatles. Y el resultado es algo que se antojaba imposible. Concrete and Gold superó en calidad a Wasting Light. Se trata de un conjunto de canciones entrañables, incontestables y sumamente hermosas. Y conmovedor ese homenaje que realizan en “Make it Right” al fallecido Scott Weiland. Destinado a convertirse en todo un clásico.

  1. VILLAINS – QUEENS OF THE STONE AGEportada queens

Hace un tiempo me aventé una bronca bastante sabrosa con mi compa Prosa Bonita acerca de quién es el mejor músico de la actualidad. Yo tomé partido por Jack White, su conocimiento de la música popular gringa me parece apabullante y él por Josh Homme, cuya promiscuidad musical no conoce límites. Miembro de Kyuss y Eagles of Death Metal, autor intelectual de esa joya llamada …Like Clockwork y responsable de sacar a Iggy Pop del ostracismo, regresa con Villains. Como ocurrió con los Foo, parecía una tarea bastante complicada superar su anterior trabajo. Hasta antes de …Like Clockwork Queens me parecía una banda de canciones, no de discos. Pero en el sucesor y este Villains han conseguido saltar la valla. Es evidente una transformación en el sonido. Advertida desde “No One Knows” de Song for the Dead. Pero en los dos últimos trabajos Queens se dejó embarazar plenamente por el pop. Y esta ha sido la mejor decisión que pudieron tomar. Villains es un disco rotundo. Sería ridículo hablar de madurez, pero sí existe una reafirmación que deja claro que Queens es una de las mejores bandas de rock de los últimos tiempos. “The Evil has Landed” es una explosión de puro pinche rock & roll.

  1. LOSING – BULLYportada bulling

Aquí no hay secretos. Bajo, batería, guitarra y voz. Se trata de un recordatorio brutal de que para hacer rock no ocupas nada más. Y una respuesta tajante para aquellos que afirman que el rock ha muerto. Dentro de esta oleada de grupos liderados por chicas en la actualidad, Le Butcherettes, Deap Vally, etc., la banda de Alicia Bognanno es todo un acontecimiento. Losing lleva a cuestas la pesada losa de ser un segundo disco. Su sensacional debut, Feels Like, puso la vara demasiado alta. Sin embargo, no les ha dado frío y están de regreso. Nada destruye a una banda primeriza como los elogios desmedidos. A Bognanno la compararon en lo letrístico con Kurt Coabain, y se lo tomó con calma. Hasta el momento son una banda de culto, pero no cabe duda que representan el futuro del rock. No sólo por el poder de su propuesta, una mezcla de proto punk con postgrunge, no por nada Steve Albini fue coproductor del disco pasado. Sino porque es la pauta para darle la espalda al fastidio del rock de estadio. La rabia de Bognnano en “Focused” es inolvidable y el lirismo en “Hate and Control”, oscuramente emotivo.

  1. ROCK & ROLL CONSCIOUSNESS – THURSTON MOOREportada thurston

Los dos últimos discos de Sonic Youth, Rather Ripped y The Eternal, a pesar de tener grandes pasajes, la exquisita “Anti-Orgasm” por ejemplo, acusaban cierto cansancio. Luego la banda se disolvería por un lío de faldas. Desde entonces la carrera de su líder moral, Thurston Moore se percibía suspendida. La reputación estaba intacta gracias a Demolished Thoughts, producido por nada menos que por Beck Hansen. Pero a pesar de los grandes momentos en su discografía de solista (“Forevermore” de The Best Day es brutal), Thurston a secas no parecía estar a la altura de su antigua banda. Entonces aparece Rock & Roll Consciousness y se hace la luz. Con su insobornable escudero en los tambores, Steve Shelley, Moore por fin ha alcanzado los pasaje sonoros que le otorgaron fama en el pasado. Cinco tracks, que simulan una suite, un disco breve y conciso. “Smoke of Dreams” es puro Thurston, sin egos que atender, sin prisas, en la madurez apacible. La versión en vinyl incluye un bonus que no está ni en iTunes: “Cease Fire”, una joyototota.

  1. TOGETHER AT LAST – JEFF TWEDDYportada tweedy

En Killing Yourself to Live, Chuck Klosterman relata cómo entrevistó a Tweddy durante dos horas y al día siguiente el líder de Wilco ingresó a una clínica de rehabilitación para tratar su adicción a los calmantes. Klosterman estaba sorprendido de la capacidad de Tweedy para mostrar lucidez cuando supuestamente atravesaba por un mal momento. Esa misma resistencia la aplica en la música. Está de gira casi todo el año. No sólo con Wilco, sino también como solista. Y de esta segunda faceta se desprende Together at Last, un título que alude al oscurísimo humor de Tweedy, al no acompañarse por una banda, pero que también significa que por fin ha reunido un conjunto de sus composiciones. El álbum contiene canciones compuestas tanto para su carrera de solista, como para Wilco, como para proyectos alternos como Lose Fur. En Together at Last, Tweedy se despoja de todo, y desnudo y crudo escupe unas hermosísimas canciones. Es nuestro moderno Nick Drake.

  1. COLORS – BECKportada beck

Beck bien podría ser escritor de libros de superación personal. Después de ser un muchacho desarraigado, white trash, sin una oportunidad para abrirse paso en el mundo, soy un perdedor, conoció el éxito con Odelay, para después tener unos problemas de espalda que por poco lo dejan paralítico, y a continuación reclamar su lugar como un clásico de la canción gringa con Sea Change y arrebatarle un Grammy nada menos que a Kanye West con Morning Phase. Y por si todo lo anterior fuera poco, regresó este año con Colors, el más pop de sus discos pop. Un álbum en que se entrevé la influencia de Daft Punk, totalmente alegre y bailable. Y lo peor de todo es que lo hace jodidamente bien. Beck no sólo es bueno para el lamento, sino también para los arrebatos de alegría. Pero este no es un disco tontamente optimista, es un álbum con una unidad que no poseen ni Mutations, Güero o Midnite Vultures.

  1. CIGARRETES AFTER SEX – CIGARRETES AFTER SEXportada cigarettes

Pocas bandas han creado expectativa como esta. Han entregado su trabajo a cuentagotas. En 2012 arrojaron un EP que encandiló a todo el mundo. Cinco años después por fin publicaron su primer álbum. Lo que habla de un compromiso determinante. No exhibieron prisa por salir al mercado. Y eso se aprecia en las canciones. Originarios de El Paso, Texas, esta banda de ambient pop surge como una respuesta un tanto tardía a Beach House. Pero antes de lanzarse a las experimentaciones sonoras, Cigarretes ostenta como sello de la casa la exploración del espacio íntimo. Letra y música son una especie de soundtrack del postcoito. La indagación de lo sentimental que crea unas sutilezas sonoras que no encuentran demasiada resistencia al momento de conquistarnos. Sin llegar a ser empalagoso, este disco embelesa como pocos debuts.

  1. LA SÍNTESIS O’KONOR – ÉL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADOportada el matoì

Cuando parecía que este grupo ya no podría decir nada nuevo, aparecen con el mejor disco de su carrera. Un largo camino para llegar a este punto. Una trilogía de EPs y el fantástico La dinastía escorpio. Y en el recorrido se dejaron todo, la falsa sensación de seguridad que provee un disco como La dinastía, las temáticas tremendistas de los primeros EPs, y hasta unos kilos del Chango, el vocalista. Por menos que eso, artistas de renombre se niegan a abandonar su zona de confort, por miedo a perder el público que han cosechado. Con letras cada vez más simples resultan cada vez más contundentes, demostrando que de lo sencillo también puede nacer lo sublime. “La noche eterna”, “Mundo extraño” y “Fuego” son el ejemplo de canción perfecta.

La síntesis O´Konor viene ha refrendar esa sospecha que ya teníamos: que El mató a un policía motorizado es el mejor grupo de rock en la actualidad.

  1. RANDOM – CHARLY GARCÍAportada charly garcia

Por dónde empezar. Si sobre Charly ya se ha dicho todo. Decir que es un genio es una obviedad. Sin embargo, lo que no resulta pecado es confesar que extrañábamos a ese genio. Que está de regreso. Random es su mejor disco desde Say no More. Entre ambos hay grandes trabajos, El aguante por ejemplo, de la etapa más anfetamínica de Charly y en la que más cerca estuvo de la música de cámara con la Chintalo y los Di Salvo, pero un disco con varios cóvers al fin y al cabo. El genio se ha desatado otra vez después de haber pasado otra vez por eso que significa ser Charly. El psiquiátrico, etc. De lo que se burla sin contemplaciones en su nuevo disco. “Ahora que estoy rehabilitado/ saldré de gira y otra vez / me encerrarán cuando se acabe / y roben lo que yo gané”. Ante esto no hay nada qué hacer o decir. ¿Será un testamento? Ojalá que no. Ojalá  García siga haciendo eso que sabe hacer mejor que nadie. Torear a la muerte. Ya han quedado en el camino Cerati y Spinetta. Pero Charly sigue dando pelea. En cuanto a sonido, Random es una mezcla del Charly de Say no More, mezclado con su pasión por los Beatles. Esa nota al pie de página de “I wanna hold your hand” en “Mundo B” sólo puede llevarla a cabo un genio. “Otro” debería ser nominada a canción de año. Con sus dos minutos once segundos es tan punk como cualquier rola de The Clash.

  1. TROUBLE NO MORE – BOB DYLANportada trouble no more

Existió un tiempo en que Dylan no reinventaba sus canciones cada noche. Se apegaba a versiones reconocibles a las de los discos. Y esto produjo presentaciones memorables. Este año apareció el Bootleg 13, serie donde se dedican a rescatar su obra. Esta vez dedicada a su etapa cristiana. Y los dos discos que conforman Trouble no More son un verdadero milagro. La leyenda es conocida. Cuando sacó Slow Train, críticos que antes lo adoraban como Greil Marcus le tiraron con caca. Pero lo que ocurría en vivo era un prodigio. Un coro de tres negras, con Dire Straits como banda de acompañamiento y un Dylan en plenitud de sus facultades. Siempre a tiempo para su cita con el karma, la obra de Dylan se deja redescubrir una y otra vez. Y en Trouble no More se baja de esa cruz en la que lo clavaron en los ochenta.

Carlos Velazquez posa para una foto  en la 28 Feria Internacional del Libro Guadalajara, Guadalajara, Mexico, Viernes 5 de Diciembre , 2014. ( © FIL/Bernardo De Niz)

Carlos Velazquez posa para una foto en la 28 Feria Internacional del Libro Guadalajara, Guadalajara, Mexico, Viernes 5 de Diciembre , 2014. ( © FIL/Bernardo De Niz)

 

 

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