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Prepara laboratorio clandestino pastillas de éxtasis con las figuras de nuestros principales líderes políticos

SEXTO PISO TIMES

Noticias que de tan falsas… podrían ser verdaderas

«Ojalá que los consumidores mexicanos ponderen cuidadosamente con cuál político les parece mejor drogarse»: Lorenzo Córdova

Tras darse a conocer la semana anterior la noticia de la incautación de más de diez mil pastillas de éxtasis con la efigie de Donald Trump en Alemania, el equipo de investigación de Sexto Piso Times ha tenido conocimiento de que importantes laboratorios clandestinos mexicanos han tomado nota, con miras a copiar la estrategia en nuestro país, ahora que se aproximan las cruciales elecciones presidenciales de 2018. Según cuentan fuentes anónimas, la idea es por un lado desviar la atención de la propaganda negativa que reciben las drogas, para canalizarla hacia los personajes que serán representados a través de las pastillas, así como aprovechar la exaltación de pasiones que habitualmente produce el ciclo electoral, para así disparar los consumos a niveles récord. La idea será entonces producir pastillas de éxtasis con figuras de los políticos que ocuparán los reflectores en un futuro próximo, acompañada de un detallado plan de mercadotecnia, enfocado a asociar las bondades psicotrópicas que puedan esperarse al ingerir la figura del político preferido, o más odiado, de cada consumidor individual.

Nuestra fuente en el laboratorio clandestino nos explicó que la idea más evidente, inspirada por las pastillas de Trump, consistirá en producir pastillas con la figura del presidente Enrique Peña Nieto, pues en primer lugar se puede ya utilizar el molde del copete trumpiano para emular el de nuestro primer mandatario, con lo cual se ahorrará en costos de producción. Adicionalmente, a nivel comercial se considera la apuesta más segura, pues dado que sus niveles de aprobación entre los mexicanos son similares a los de su homólogo estadounidense entre los ciudadanos de su país, se encuentra ya probado el atractivo que supone para los consumidores el ingerir una pastilla diseñada para producir una sensación de amor cósmico, con la figura de un político que no resulta particularmente del agrado de quien la toma.

La siguiente figura a convertir en pastilla, tanto por ir liderando las encuestas como por la evidente afinidad de los efectos con el viraje de su discurso desde la anterior elección presidencial, será la de Andrés Manuel López Obrador, también conoci do como AMLOve. La idea será promover entre sus simpatizantes la necesidad de vivir tanto tiempo como sea posible en la república amorosa que el eterno candidato ha propagado, y qué mejor que contar con una ayudadita química para que dicho sueño sea real y ya no más una metáfora sobre la futura realidad nacional.

En el caso de José Antonio Meade, nos comentan nuestras fuentes anónimas, se pondrá una dosis mínima de psicotrópicos a las pastillas que lleven su imagen, incluso intercalando un buen número de placebos que no produzcan efecto alguno, pues el razonamiento es que sus seguidores deben ser amantes de lo gris, aburrido y predecible, revestido siempre de un discurso optimista con ciertos tintes fantasiosos, por lo que se les ofrecerá la ilusión de rebeldía y transgresión que brindan las drogas a quienes las consumen, sin que en los hechos exista una modificación real de las sensaciones ni de la percepción, que pudieran atentar contra cualquier modificación de la realidad como la conocemos.

Especial cuidado pondrán los fabricantes en el caso de Margarita Zavala, pues la idea es dotar a su pastilla con un aura virginal, para lo cual no faltará su ya inconfundible rebozo, procurando transmitir a los potenciales consumidores de dicha pastilla que en el fondo la religión y los psicotrópicos no solamente no se encuentran tan peleados como parecería, sino que incluso la ingesta de este tipo de sustancias puede ser conducente a experimentar epifanías religiosas que fortalezcan la fe. Flota por ahí la idea de fabricar algunas pastillas complementarias con la imagen del ex presidente Calderón, que serían expresamente diseñadas para procurar ofrecer al menos una ligera probadita de la sensación de amor cósmico a individuos con una tendencia innata hacia el sadismo y la agresión.

Y por último, como nunca faltan los excéntricos que gustan de consumir productos que desde su aspecto inducen a pensar que pueden ser nocivos para la salud, se fabricarán unas cuantas pastillas moldeadas a partir de figuras como Jorge Emilio González, Gabriel Quadri, Ricardo Anaya, Alejandra Barrales, el Bronco y algunos otros personajes secundarios de la comedia política nacional, que serán expresamente elaboradas con materiales de tan mala calidad como para garantizar un mal viaje de proporciones tales que, esperan los estrategas de mercadotecnia de los laboratorios clandestinos, le quiten a los consumidores las ganas siquiera de recordar cuál fue la razón que los condujo a considerar ingerir una pastilla con la figura de tan siniestros personajes.

 

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