Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso
 

Señor Cerdo | Julio 2016

El Señor Cerdo se encuentra en estado perpetuo de alerta —algunos dirían de ansiedad— para conocer las nuevas tendencias disponibles para dar a conocer productos y servicios, destinados a crear fidelidad entre sus millones de usuarios potenciales, con el fin de crearles necesidades hasta entonces por ellos desconocidas, al punto de sentir que ya no pueden vivir sin poseer o gozar de los beneficios del producto en cuestión. En el caso tan único del Señor Cerdo, el producto es él mismo, por lo que la vida del Señor Cerdo es una interminable carrera para potenciar su branding y acercarse cada vez más a su sueño: que no quede un alma en la Tierra que no lleve dentro de sí al menos una pizca de la estela del Señor Cerdo.

Tras doctorarse en las diversas técnicas para promoverse en las redes sociales, la mente incansable del Señor Cerdo pensó que debía darle una nueva vuelta al círculo, de manera que su existencia virtual regresara nuevamente a la realidad, mejorada y modificada por las distintas encarnaciones cibernéticas de la personalidad del Señor Cerdo. Para ello, inspirándose en las experiencias de artistas que utilizaron el mismo recurso para sus inútiles protestas, el Señor Cerdo estableció un sofisticado equipo de cámaras tanto portátiles como fijas, para transmitir su vida directo, en streaming, en una página web que próximamente estará a la disposición de los admiradores del Señor Cerdo. Así, el Señor Cerdo quedará absolutamente expuesto ante la mirada pública, mostrando tanto el cotidiano derroche de creatividad y talento en el que basa su vida, como su lado oscuro, mortal, donde la gente común y corriente podrá constatar que pese a todo existen puntos de contacto con una existencia tan agraciada por la fortuna como la del Señor Cerdo.

A través de un sistema de puntos y beneficios que incrementarán con el número de horas que los usuarios pasen mirando la transmisión en streaming de la vida del Señor Cerdo, se harán acreedores a distintas recompensas, como certificados de amistad del Señor Cerdo con su pezuña original estampada, así como la posibilidad de ser su personal assistant durante un día, incluidos los privilegios de ir al banco a pagar las cuentas del Señor Cerdo, sacar su basura, o cualquiera de las tareas para las que alguien como el Señor Cerdo simplemente no tiene tiempo que perder. Como premio máximo para los usuarios más asiduos, que además de poner las horas necesarias sean capaces de contestar trivias donde demuestren su total compenetración con la vida del Señor Cerdo, serán invitados a una fiesta exclusiva en la casa del Señor Cerdo, donde en compañía de DJs de primer mundo y edecanes, así como una lista de invitados sumamente selecta, los ganadores podrán departir durante unas horas con el Señor Cerdo y los suyos. De ese modo, al mismo tiempo que sueñan con algún día pertenecer a ese círculo tan exclusivo, podrán darse cuenta de primera mano de la inmensa distancia que separa a las dos estirpes. Una vez puestos en su lugar, regresarán con más enjundia que nunca a seguir adictivamente las andanzas del Señor Cerdo a través de su sitio web, con la plena conciencia de que es la única forma de disfrutar, así sea vicariamente, de las mieles de una existencia tan envidiable como la del Señor Cerdo.

Foto “Pig girl” de marco antonio torres @Flickr

Written by
No comments

LEAVE A COMMENT

*