Publicación mensual gratuita de Editorial Sexto Piso
 

Señor Cerdo | Mayo 2016

El Señor Cerdo es una persona on the move, tanto en un sentido metafórico como real, que no deja pasar ninguna oportunidad para incorporar nuevos lugares y personas a su experiencia de vida en perpetua expansión. Por eso el Señor Cerdo procura incorporar a su portafolio profesional el mayor número de viajes posibles, pues se trata siempre de la ocasión para conocer otros entornos, otra gente, hacer networking y añadir el conjunto a ese currículum tan singular que es su vida.

Recientemente, el Señor Cerdo participó en el 1er Congreso Internacional de Gente Creativa e Innovadora (cigci), que se celebró en un lujoso resort en una islita caribeña cuyo nombre el Señor Cerdo ya no recuerda, en parte porque es un shithole from hell donde más allá de su playa y sus palmeras no hay nada memorable, y también en parte porque el Señor Cerdo se la pasó intoxicado con alcohol y otro tipo de sustancias ilegales desde que llegó hasta que se marchó. Of course que el Señor Cerdo podría fácilmente buscar en sus archivos el nombre del lugar, pero una de las principales enseñanzas del grupo de budismo zen al que pertenece ha sido la de no aferrarse a las cosas para no sentir dolor, por lo que el Señor Cerdo asume que si su mente ha decidido desprenderse del nombre del sitio, es porque en realidad no le representa ninguna utilidad mantener almacenada esa información.

Sin embargo, incluso bajo estados alterados de conciencia el Señor Cerdo nunca baja la guardia, por lo que al volver a casa constató que había grabado buena parte de los momentos memorables del Congreso en su iPhone, de manera que se puso a estudiar las grabaciones para vaciarlas en distintas apps encargadas de calificar sus experiencias, y todas ellas arrojaron calificaciones como Tremendous, Fabulous, Unforgettable o Stupendous, por lo que el Señor Cerdo concluye que debió de habérsela pasado muy bien.

Además de la diversión y el desenfreno (el Señor Cerdo pudo constatar a través de sus grabaciones que cada noche terminó durmiendo con una chica de una procedencia étnica diferente, con lo cual su plan de conocerlas todas a lo largo de su vida presentó grandes avances), el Señor Cerdo aprovechó para intercambiar impresiones con gente creativa e innovadora como él, obteniendo muchos contactos para seguir interconectados, intercambiando ideas creativas, consejos y comparando experiencias de vida. Y como ejemplo concreto de los frutos ya cosechados a partir de asistir al primer cigci se encuentra un plan elaborado por algunos de los cabecillas, entre los que naturalmente se encuentra el Señor Cerdo, para patentar la marca y organizar congresos locales en localidades remotas, olvidadas de Dios, para enseñar con hechos, y no solamente con palabras, que la creatividad y la innovación están asociadas con el deseo de superarse, de ser mejores, y de dejar una marca personal en esta vida. Ello porque así como no es culpa de nadie nacer en donde nació, siempre se contará con la posibilidad de seguir el ejemplo de la gente como el Señor Cerdo, para poder pasar a formar parte de la nueva cofradía creativa e innovadora, para la cual no hay más límite que el que determinen sus propios sueños.

Post Tags
Written by
No comments

LEAVE A COMMENT

*